¿Qué sabemos sobre los artistas, escultores, pintores,
músicos, bailarines... del periodo renacentista y barroco?
Mucho, seguro! Ya que a todos nos suenan los nombres de
Leonardo da Vinci, Miguel Ángel Buonarroti o Rafael Sanzio.
Pero...¿Qué sabemos sobre la mujer y su papel como artista
durante estos periodos?, ¿Había mujeres artistas? ¿Quién fue Sofonisba
Anguissola?, y ¿Artemisia Gentileschi?. O Elisabetta Sirani, Caterina Van Hemessen, etc.
En efecto, estas mujeres existieron y son consideradas artistas del periodo
renacentista y barroco. Con este blog podremos conocer un poco su historia así
como sus producciones, con la finalidad de ampliar nuestra cultura general.
Cuando
hablamos del Renacimiento tenemos que decir que se trata de uno de los grandes
momentos de la historia universal ya que dicho periodo marcó la frontera entre
lo que conocemos como Edad Medieval al mundo Moderno.
Su
aparición data del siglo XV surgiendo en Italia. Mientras tanto en el resto de
Europa se mantenía el periodo Gótico (en
sus formas tardías), hasta aproximadamente principios del siglo XVI.
Se
deben resaltar diversos aspectos que fueron los condicionantes de la entrada
del Renacimiento, como por ejemplo la imprenta (1460 y 1480) que ayudó a la
difusión de la nueva cultura siendo así uno de los motores de cambio del
periodo.
Otra característica importante fue la recuperación de los modelos griegos
(mundo clásico), en el cual volvió a imponerse la visión antropocéntrica del
mundo. En el arte esto afectó mucho ya que se toma al hombre como eje de
referencia de las construcciones artísticas, de hecho la famosa escultura el “David”
de Miguel Ángel (figura de la izquierda), simula otras de la etapa griega como por ejemplo “El Doríforo”
de Policeto (Grecia) (figura de la derecha).
Es por esto que en este periodo el papel del artista tiene cierto estatus o rango, reivindicando la pintura, arquitectura o escultura como artes liberales.
Como está visto que durante el Renacimiento poco, o
nada, se habla de las mujeres…
Aquí os presentamos algunas de las artistas más
representativas de esta etapa:
Caterina Van HemessenySofonisba Anguissola.
CATERINA VAN HEMESSEN
Esta artista nació en Amberes,
Bélgica en 1528. Fue la primera pintora flamenca en dejar una producción cuya
autoría es demostrable. Trabajó en la corte de la reina María de Hungría
realizando trabajos en miniatura de importantes cortesanos, además de obra de
temática religiosa.
En 1554 contrae matrimonio y, como era costumbre en
aquella época, al parecer dejó de pintar, pues no se sabe de la existencia de
ninguna pintura a partir de este año.
Actualmente las obras se encuentran en la National
Gallery de Londres y en el Rijksmuseum de Ámsterdam, y su
autorretrato está en el Öffentliche Kunstsammlung de Basilea, Suiza.
También se atribuyen a Caterina las nueve pinturas de la parte central y la
predella del Retablo de Tendilla, que se encontraba en el Monasterio Jerónimo de
Santa Ana y desapareció en el año 1845. Después de aparecer en Londres, en
1915, fue adquirido por el Cincinatti Art Museum (EEUU). Del análisis de las
pinturas de este retablo se deduce que fueron realizadas probablemente por
cuatro pintores del taller de Jan van Hemessen, el padre de la artista, entre
los cuales se puede distinguir fácilmente la mano y el estilo de Caterina.
Las pinturas
de esta pintora se caracterizan por el realismo; las personas retratadas posan
generalmente contra un fondo oscuro, sin mirar al espectador. Se cree que sus
obras “Retrato de una dama” y “Retrato de un hombre”, que muestran dos
personajes delgados y de semblante serio y triste, podrían ser en realidad
retratos de ella y su marido. Su autorretrato la muestra en el momento en que
está por pintar y sostiene sus elementos de trabajo. Por esta obra se la
distingue como una pionera en la realización de este tipo de autorretrato, en
el que se ve al autor pintando.
OBRAS DESTACADAS:
PARA SABER MÁS…
Recopilación de sus obras
SOFONISBA ANGUISSOLA
Sofonisba Anguissola
(Italia, 1530-1626) fue una artista y pintora que destacó por su gran éxito
durante el Renacimiento pero que, tras su muerte, fue olvidada por la Historia
del Arte. Con ello queremos decir que la gran fama de la que disfrutó durante su
vida no se ve reflejada en el reconocimiento posterior a sus obras.
Tras su muerte, la
mayoría de sus obras fueron atribuidas a otros pintores de la época:
●El retrato de la niña
con el enano asignada a Alonso Sánchez Coello.
●El retrato de Felipe II (Prado) y el de su
esposa, Isabel de Valois, que desde el siglo XVII se creyeron
erróneamente realizados por Juan Pantoja
de la Cruz.
Tuvo que hacer frente a
algunos inconvenientes: no disponía de un taller propio y oficial para realizar
sus obras (de los cuales si tenían posesión los pintores masculinos) y además,
su posición social dificultaba e impedía firmar sus obras. Otro gran
impedimento, favorecedor del olvido de su obra, es que muchos de los retratos
que hizo a la nobleza española desaparecieron tras el incendio del Alcázar, en
el año 1734. De estos retratos se conservan muy pocos, entre los cuales destaca
El retrato de Felipe II (conservado en el Museo del Prado).
Durante su estancia en
la Corte recibe numerosas influencias de los principales artistas que
trabajaban en España en ese momento. Sin embargo, la pintora continúa con
su propio estilo caracterizado por el
modelado de las figuras, con una pincelada “sutil”, y la iluminación difusa,
favorecedora para envolver a los personajes. Estos son representados casi de
frente al espectador y con una mirada directa e incisiva.
Recurre a un estilo
clásico de la pintura. En su obra destacan, especialmente, retratos cortesanos
en los que se dejaba constancia del carácter del retratado mediante la
presencia de sus objetos personales.
Le corresponde también
una colección de autorretratos, de los cuales se conservan únicamente 16
unidades. En dichas obras deja constancia de su amplia formación artística
(pintando o tocando algunos instrumentos musicales) y con caras y llamativas
vestimentas propias de la nobleza.
OBRAS DESTACADAS:
Una de las obras más
controvertidas respecto la autoría es la referida al lienzo La dama del armiño. Los expertos creían
que dicha obra pertenecía a El Greco
pero hace relativamente pocos años, un nuevo grupo de críticos defendía la
autoría de Sofonisba. Para ello se basaron en establecer una serie de
semejanzas entre la propia obra y la de la infanta Catalina Micaela (Museo del Prado), de la que se sabe con certeza
que corresponde a la autora.
De las pocas obras que
fueron firmadas por Sofonisba Anguissola la más famosas es La
partida del ajedrez (Poznan, Polonia, 1555).
Pero la más enigmática de sus pinturas es la titulada Vecellio pintando a Sofonisba. Se trata
de un doble retrato, por un lado el pintor Vecellio (hijo de Tiziano) y por
otro lado la protagonista de su obra, la propia Sofonisba.
OTRAS OBRAS:
●Retrato de una monja (Londres)
●El Príncipe Carlos (Londres)
●Juan de Austria (Glasgow)
●Alejandro Famenio (Dublín)
●Retrato de Ana de Austria (Museo del Prado, Madrid, 1573)
El Barroco es
la época posterior al Renacimiento caracterizada por el sentimiento de
pesimismo, desengaño y desconfianza. Se originó en Italia a finales del siglo
XVI, concretamente en Roma, y se extendió por todo el continente europeo y
algunos países de la América colonial.
Destaca por
ser un periodo de decadencia, en el que se pensaba que las artes ocuparon un
primer plano durante el Renacimiento y posteriormente se vinieron abajo en el
Barroco. Pero fue a finales del siglo XIX cuando se produjo una revalorización
positiva de dicho periodo.
El Barroco
surgió gracias a tres hechos destacados. En primer lugar, como consecuencia de
la gran crisis generalizada en toda Europa. En segundo lugar, debido a la
existencia de la contrarreforma en la que el arte se convirtió en un
instrumento de propaganda del catolicismo y del adoctrinamiento establecido por
la Iglesia y los jesuitas. En tercer y último lugar, las discrepancias entre
las diferentes corrientes ideológicas acentuaron el nacimiento del Barroco.
De esta manera,
podemos decir que algunas de las características del arte barroco son:
Arte como instrumento de propaganda.
Arte destinado a las masas.
Arte "retórico" en las formas y
sencillo en el mensaje.
En el Renacimiento, el arte tenía como
finalidad llegar a la razón y al intelecto del público, el arte del
Barroco recurre a los sentidos con el objetivo de impactar emocionalmente. Por ejemplo, encontramos la curiosa perspectiva que el autor, Diego Velázquez, quiso plasmar en su famoso cuadro "Las Meninas".
El papel de
mujer artista en el Barroco también quedó escondido en un segundo plano, por lo
que creemos de vital importancia presentar alguna de las autoras más relevantes
del periodo. En concreto hablaremos de Elisabetta Sirani y Artemisia Gentileschi.
Veámoslas:
ELISABETTA SIRANI
Esta
artista nació en Bolonia en 1638. Empezó a ser artista profesional a los 19
años de edad y pronto se hizo cargo del taller de pintura de su padre, el cual
fue impedido por una enfermedad. Tenía la característica de que todas sus obras
las realizaba con extremada rapidez, lo que provocó la incredulidad de muchas
personas. Elisabetta desarrolló sus obras en torno a temas históricos y
religiosos, además de retratos.
Debido
a la realización de temas religiosos, la Iglesia le encargó “El bautismo de
Cristo” para la iglesia de Certosini. También la nobleza se interesó en el
trabajo de Elisabetta. Entre sus clientes más prominentes se encuentra el Gran
Duque Cosimo III de Medici. En 1644 pintó el retrato del Príncipe Leopoldo de
la Toscana, y el Príncipe Heredero de la Toscana le encargó una Virgen.
El
estilo de su pintura está caracterizado por fuertes contrastes de luz y sombra,
además de suavizar los contrastes con sombras tostadas. La composición es
simple, la pincelada rápida. Algunos califican su estilo como de tendencia
decorativa y otros también han notado dificultades en su dibujo anatómico, tal
vez por no poder representar desnudos con modelos vivos.
Sirani fundó una Escuela de Arte
para mujeres con tan sólo 14 años. Murió tempranamente dejando un legado de
alrededor de 200 obras después de una carrera de década. Algunas de estas obras
son: “Retrato de Anna Maria Ranuzzi como Caridad”, “Retrato de Beatrice Cenci”,
“San Jerónimo”, “Judith con la cabeza de Holofernes”, “Virgen y el niño”, “La
pulga” o “Porcia hiriéndose el muslo”.
La presencia de Sirani en
colecciones españolas parece reducirse a una pareja de pinturas, La Virgen y Ángel de la Anunciación, repartida entre el Palacio de Monterrey de Salamanca y el Palacio
de Liria de
Madrid.
OBRAS DESTACADAS:
PARA SABER MÁS…
Recopilación de sus obras
ARTEMISIA
GENTILESCHI
Artemisia Gentileschi
(Italia, 1593-1654) fue una de las pintoras más conocidas y apreciadas del
Barroco. En aquellos tiempos, el papel de la mujer como pintora no era nada
fácil, aún así, consiguió formar parte de la AcademiaDi Arti del Disegno
de Florencia.
Sus obras representan
vivencias personales a través de mujeres fuertes y sufridas propias de la
mitología y la Biblia. Plasmó cuadros históricos y religiosos en una época
en la que estos temas no eran adecuados
para ser representados por el género femenino.
Actualmente, su producción es reconocida y es considerada como una de
las pintoras más progresistas de su generación.
Parece que Artemisia
estaba muy impresionada por la historia
de Judit, representada en dos obras maestras conservadas hoy en la Galería de
los Uffizi.